"El bosque de serbal"de Teresa Garbí traducido al italiano por Luna Sanfratello



 


"Il bosco dei sorbi"  (2015, Aracne Editrice) es la versión italiana de "El bosque de serbal" (2001, DVD Ediciones) de Teresa Garbí impecablemente realizada por la traductora Luna SanfratelloEl libro se compone de relatos que recorren distintas estancias de la existencia humana a través de situaciones vitales  - amor, vejez, inocencia o injusticia-  por las que todos atravesamos. 

Haber escogido al serbal como imagen-fuerza del libro es un gran acierto: estos árboles parecen encarnar la pulsión de vida en su devenir estacional, llegando en el otoño a ser llamaradas vivientes en el monte. Últimos rescoldos que se resisten a apagarse ante la inminencia del invierno. 

Permanecer de pie y arder como un último gesto de resistencia.

Vaya este fragmento como muestra de un libro poliédrico e intenso. Tan intenso como la manera en que el serbal, con sus manos llenas de frutos rojos, se alza sin miedo al juicio de la escarcha. O como nosotros mismos, arrojados a la intemperie de la existencia con toda nuestra fragilidad a cuestas.


                                   

Teresa Garbí (fotografía de Emilio Ruiz Zavala)



EL BOSQUE DE SERBAL I



                                                                  







Teresa Garbí y Luna Sanfratello



Luna Sanfratello es traductora literaria y profesora de español del Instituto S. Anna de Palermo. Licenciada en Lenguas Modernas y Traducción, cuenta con varios títulos de posgrado, entre ellos, ha conseguido el máster en “Didáctica del Español como lingua extranjera “ por la Universidad de Roma. Es examinadora DELE y tutora de los cursos de español en línea Ave Global del Instituto Cervantes. 

Actualmente traduce libros del español al italiano de la escritora Teresa Garbí. En 2016 participa en un Simposio sobre Intercompresión románica en la Universidad de Valencia presentando un trabajo sobre las estrategias de traducción literarias analizando textos de Teresa Garbí. 

Ha publicado con las editorales: Peter Lang, Aracne y PUV Universitat de València.



Teresa Garbí nace en Zaragoza, en 1950. Estudia Filología Románica en esa ciudad. Simultanea sus estudios con el ingreso, como alumna libre, en la Escuela de Bellas Artes de San Jorge, en Barcelona. Es Doctora en Filología Hispánica por la Universidad de Valencia. Ha trabajado en el Colegio Universitario de Huesca; en Institutos de enseñanza Media de Lérida y de Valencia; en la Escuela Superior de Arte Dramático de Valencia y en la Biblioteca Valenciana.

En 2013 funda Uno y Cero Ediciones, junto a Ángel y a Guillermo López García, Ana Miralles y Emilio Ruiz, Francisco Moreno Fernández y Sergio Gaspar. Entre sus obras de creación destacan: Grisalla, 1981; Espacios, 1983; Alas, 1987; Cinco, 1988 y 2015; La sombra y el pozo, 1993; El pájaro solitario anida tras el muro, 1997; El bosque de serbal, 2001 (traducido al italiano como Il bosco dei sorbi); Desde el silencio, nadie, 2007; Leonardo da Vinci: obstinado rigor, 2009; Sakkara, 2015.
Ha publicado un ensayo: Mujer y literatura, 1997 y varios libros para aprendizaje de español y lectura de enseñanza media (Una pequeña historia, 2000; La gata Leocadia y La gata Leocadia en la granja 2002; El regreso 2005) y dos ediciones de obras clásicas: El caballero de Olmedo, de Lope de Vega, 2004, y Romancero gitano, de García Lorca, 2011.
Realiza la versión literaria de Der Kaiser von Atlantis, de Viktor Ullmann y Peter Kien, ópera estrenada en el Palau de la Música de Valencia.



Fragmento de Sacrificio de Tarkovski + Welkes Blatt



video


Fragmento de la película "Sacrificio" de Andrei Tarkovski en conjunción con el tema musical "Welkes Blatt" del grupo musical Forseti, con el poema de Herman Hesse como letra.


Hoja marchita

Toda flor quiere ser fruto,
toda mañana crepúsculo.
No hay nada eterno en la Tierra,
salvo la transformación, la huida.
Hasta el verano más radiante
se marchitará un día y será otoño.
Quieta, hoja, ten paciencia
cuando venga a llevarte el viento.
Sigue jugando, no te defiendas.
Calma, deja que las cosas pasen,
deja que el viento, el que te quiebra,
sople y te lleve a casa.

Welkes Blatt

Jede Blüte will zur Frucht,
Jeder Morgen Abend werden,
Ewiges ist nicht auf Erden 
Als der Wandel, als die Flucht.
Auch der schönste Sommer will
Einmal Herbst und Welke spüren.
Halte, Blatt, geduldig still,
Wenn der Wind dich will entführen.
Spiel dein Spiel und wehr dich nicht,
Laß es still geschehen.
Laß vom Winde, der dich bricht,
Dich nach Hause wehen.

Hermann Hesse

Sacrificio (título original en suecoOffret [sacrificio, víctima, ofertorio, ofrenda]) es una coproducción anglo-franco-suecadirigida por el cineasta ruso Andréi Tarkovski.

Fue el séptimo y último largometraje de ese director; el estreno se realizó en el Festival de Cannes el 9 de mayo de 1986, apenas semanas después del desastre nuclear de Chernóbil y ocho meses antes de la muerte de A. Tarkovski quien la filmó mientras padecía un cáncer terminal y falleció el 29 de diciembre de ese año, la dedicó a su hijo Andréi usando la frase: «con esperanza y confianza».


El no saber cargado de compasión: Chantal Maillard




“El virtuoso es un artista cuyo arte consiste en engordar el "mí" en detrimento del "nos" que el buen poeta ha de cultivar dentro de sí. Sus composiciones son deposiciones del yo.

El poema es otra cosa. Es un oído atento. A lo otro que hay en lo que se percibe. Lo percibido anterior a su formulación. Para formularlo de nuevo, qué duda cabe, pero con solo el in-dicio, lo in-decible por decir apenas sugerido. Pasar entre las formas como un animal entre la hierba, quedando tan solo la fragancia en su pelaje. Una fragancia es un ritmo, un color, una vibración en curso.

Por lo que a mí respecta, aspiro a ser humilde aprendiz de ese animal. Llegar al poema como quien vuelve de caminar por el monte con la chaqueta mojada, y la pone al fuego y humea, y aspira ese humo. ¿Qué palabras serían ésas?”

Chantal Maillard, El no saber cargado de compasión





"Cuando entreví el charquito de agua, supe que aquella nostalgia no se refería a la infancia ni a ningún momento de ella en particular, sino que era la de un gozo profundo ajeno a la conciencia temporal. No sabría, hasta mucho después, que aquel estado de gozo era el de la propia vida, que venía dado con ella, y que si lo perdemos –cosa que suele ocurrir con aquello que llamamos “edad de la razón”- es por efecto de la reflexión….
…cuando el niño dice yo, se ha enajenado en su reflejo, en su doble, y aquel ser primero que no se sabía, ha quedado asombrado, reducido a una sombra. Y el gozo, junto con todo lo que ocupaba esa plenitud, es relegado al lugar del olvido o del misterio, lo que ya no se sabe y no puede saberse porque ahí aún no había palabra". 

Chantal Maillard, Bélgica



Cinco fragmentos de "Lantana" (Ejemplar Único) de Daniela Camacho




Lantana de la poeta mexicana Daniela Camacho,
título número 50 de la colección Poética y Peatonal.
25 ejemplares únicos acompañados del trabajo plástico de Gabriel Viñals







Seis


Escúchame, Lantana, al mundo de los vivos aún le aguardan despertares blancos. En él, 
los pájaros se asustan cuando ven a una mujer mecida por el viento, colgada por el cuello 
de algún árbol. Su terror despide olores especiales. Inundan el estómago y las glándulas. 
No te acerques nunca a esas espinas. Cuídate del cuerpo, ya sin inocencia, que mira hacia 
el futuro con rencor, de su ferocidad gregaria y de las cosas sin explicación.

Hay otra igual a ti que se protege de la noche con asombro, que se ampara del olvido con demandas turbias.






Escena II
(En algún lugar del monte, años después)



Lantana ha cavado un hoyo profundo en la tierra y, aunque se le ve tumbada, todas sus
venas están encendidas: es un relámpago que estalla contra el cielo. Abre las manos. 
Usa los ojos como animales perdidos. Le da la sombra un árbol seco, queriéndose caer.

Escribo para imaginar que ella está a salvo.





Otro comienzo para la voz intranquila 


Te has separado de la sombra 
y has sido destinada a caer de un segundo parto. 

Pero el deseo de vivir no es un deseo. 

De todas las mujeres del mundo, ella te ha elegido a ti para que seas su madre. 

Figura frágil
que acatas el peligro







Lantana,
escucha: 
usa el corazón 
como un abismo





Última carta para la mujer espléndida 
que vuela y aúlla y es mi animal 


Abuela, 

Ya ves que desvarío con tus pulseras vivas. ¿A dónde irán tus manos cuando acaben de morir? Voy a lavarlas con vino, voy a frotarte la piel con romero. Eres un milagro sucediendo delicadamente, un astro nervioso en el amor en mí colmándose. Tu vena generosa aún palpita en los metales pobres. Niña de instintos desconocidos, niña del azul del venado y alacranes vivos, niñita por mí y para todas las niñas. Fruto cifrado. Hembra zumbante. 

Aquí no dejan de girar tus pájaros, abriéndote el camino al cielo.








Daniela Camacho (Sinaloa, 1980) es poeta y traductora. Autora de En la punta de la lengua (2007), Plegarias para insomnes (2008), [imperia] (2013); el libro-objeto Pasaporte (2012) y los libros de artista para la Colección Artes de México: Carcinoma y Híkuri (2014). Compiló la muestra Hijas de diablo hijas de santo. Poetas hispanas actuales, para La Raíz Invertida en Colombia y forma parte de distintas antologías en México y el extranjero. Ha traducido a poetas como Mutsuo Takahashi, Alice Notley, Hiromi Ito, Alda Merini, Ito Naga, entre otros. Vivió en Tokio, Lausana y El Cairo. daniella_cj@hotmail.com



Las 25 pinturas de Gabriel Viñals pueden verse en el enlace de Ejemplar único



Fragmentos de Hölderlin y Rilke: un vivo eslabón en el vasto ciclo de la vida





«Un vivo eslabón en el vasto ciclo de la vida»Hugo von Hofmannsthal (El necio y la muerte)


Mas las favoritas del éter, ellas, las dichosas aves,
moran y juegan con deleite en el eterno recinto del padre!
Suficiente espacio hay para todas. Para ninguna está
el sendero señalado,
y libres se mueven en la casa las grandes y pequeñas.

[Al éter, Fiedrich Hölderlin]




Dónde hay para este adentro
un afuera? Sobre qué dolor
se tiende un lienzo así?

Qué cielos se reflejan allí
dentro, en el lago interior
de estas rosas abiertas?

[..]


Vida silenciosa, abrirse sin fin,
precisar espacio sin tomar de aquel
espacio, que las cosas en derredor
empequeñecen, no ser casi dintornado,
como el claro en blanco y un puro interior,
mucho de extrañamente tierno
e iluminándose a sí – hasta la linde:
nos es algo conocido como esto?
Y luego como esto: que surja un sentimiento,
por qué pétalos tocan pétalos?

[La piel de las rosas, Rainer Maria Rilke]


"Ambos poemas provienen del año 1907. En sus versos, el «objeto inagotable» está ya lo suficientemente dintornado, como para permitirnos reconocer la profundidad de la conciencia poética y hacernos abismar en la pura potencia de su visión. La claridad, no obstante, a veces deslumbra: con referencia a la obra de Rilke, más de un crítico habla aún de `cifras'. Es que nada nos es –nos ha llegado a ser– más extraño que esto: el sabernos uno con las demás criaturas, el entrelazamiento de todo lo vivo, la inclusión de la muerte (de esa –como la de la luna– siempre oculta cara) en nuestra experiencia vital.


Justamente en este sentido –sobre todo en lo que concierne a los dos aspectos mencionados en primer término–, nos parece que la exégesis heideggeriana no ha hecho justicia a la obra poética de Rilke. Lejos de omitir un «esencialmente más original despeje del ser», despliega esta poesía una más diferenciada saga del ser, una saga que trasciende lo meramente humano, para abarcar la totalidad de la creación. La compenetración, la íntima unión con el mundo, se transforma en la reconocida unidad de la criatura:

    A través de todos los seres se extiende un espacio:
    el espacio interior del mundo. Las aves vuelan silenciosas
    a través de nosotros. Oh, yo, que quiero crecer


Fragmento de "Friedrich Hölderlin y Rainer Maria Rilke: Metafórica de lo íntimo y canto de la totalidad en 3 siglos de poesía alemana"- por Guillermo C. Colussi y Héctor A. Piccoli

Para leer el artículo completo, pinchar Aquí.




Un nido donde los árboles rechazaban la muerte


J'ai revé d'un nid oü les arbres repoussaient la mort.
[Soñé con un nido donde los árboles rechazaban la muerte.]

M Adolphc Shedrow, Berceau sansprumesses


Recogí un nido en el esqueleto de la hiedra.
Un nido suave de musgo campestre y hierba de ensueño.

Yvan Goll, "Tombeau du pere",




Gastón Bachelard

Si pudiéramos encontrar de nuevo nuestro deslumbramiento candoroso cuando antaño descubríamos un nido. Este deslumbramiento no se desgasta, el descubrimiento de un nido nos lleva otra vez a nuestra infancia, a una infancia. A las infancias que deberíamos haber tenido.

Cuántas veces he conocido en mi jardín la decepción de descubrir un nido demasiado tarde. Ha llegado el otoño, el follaje se desnuda ya. En el ángulo formado por dos ramas, he aquí un nido abandonado.
Descubierto tardíamente en el bosque invernal, el nido vacío reta al buscador.
El nido es un escondite de la vida alada ¿Cómo ha podido ser invisible?
¿Invisible frente al cielo, lejos de los sólidos escondites de la tierra?


Pero los sueños de nuestro tiempo no van tan lejos y el nido abandonado ya no contiene la hierba de la invisibilidad. Recogido en el seto como una flor marchita, el nido no es más que una "cosa". Tengo derecho de cogerlo en la mano, de deshojarlo. Me vuelvo melancólicamente hombre de los campos y de los matorrales, presumiendo un poco del saber que transmito a un niño diciendo: "es un nido de paro".





Así el viejo nido entra en una categoría de objetos. Cuanto más diversos sean los objetos más sencillo se hará el concepto. A fuerza de coleccionar nidos se deja a la imaginación en paz. Se pierde contacto con el nido vivo.



Sin embargo, es el nido vivo el que podría introducir una fenomenología del nido real, del nido encontrado en la naturaleza y que se convierte por un instante —la palabra no es demasiado grande— en el centro de un universo.


Levanto suavemente una rama, el pájaro está allí incubando los huevos. Es pájaro que no echa a volar. Se estremece solamente un poco.Tiemblo ante la idea de hacerlo temblar. Temo que el pájaro que incuba sepa que soy un hombre, el ser que ha perdido la confianza de los pájaros.


La casa-nido no es nunca joven. Podría decirse que es el lugar natural de la función de habitar. Se vuelve a ella, se sueña en volver a ella. Este signo del retorno señala infinitos ensueños, porque los retornos humanos se realizan sobre el gran ritmo de la vida humana, ritmo que franquea años, que lucha por el sueño contra todas las ausencias.

El nido - lo comprendemos- es precario y, sin embargo, pone en libertad dentro de nosotros un ensueño de la seguridad. ¿Cómo es posible que su fragilidad evidente no detenga semejante, ensueño? Revivimos, en una especie de ingenuidad, el instinto del pájaro. Nos complacemos en acentuar el mimetismo del nido todo verde entre el verde follaje. Lo hemos visto decididamente, pero decimos que estaba bien escondido. Ese centro de vida animal está disimulado en el inmenso volumen de la vida vegetal. El nido es un ramillete de hojas que canta. Participa de la paz vegetal. Es un punto en el ambiente de dicha de los grandes árboles.




Fragmentos del libro" La poética del espacio" de Gastón Bachelard, dedicados al nido como imagen y lugar de ensueño poético.


Arvo Pärt Silentium




Tabula Rasa es una pieza escrita en 1977 por el compositor estonio Arvo Pärt. Abarca dos movimientosLudus y Silentium, y es un concierto doble para dos violinespiano preparado, y orquesta de cámara.

Soñar con un árbol sin corteza. Fragmentos de "Por nada del mundo" de Antonio Méndez Rubio





Oyes a alguien 
que no grita.

Las únicas hojas
que caen caen
en vano.




Días de bondad
antes de desmentir
el plazo. Es eso: un suelo
de hojas,
.   .    .   . caídas
bajo el rocío, moviéndose
así de por sí.
Se abre en palabras.
Su imagen se concibe
sola. Lo justo es
defenderlas.






Stefan George revisited

No hables siempre
de una hojarasca
prisionera de la ventisca,
de cómo se revientan
los membrillos maduros,
de los pasos de quienes
se van cuando se termina
todo. De cómo
una luciérnaga
se agita contra ti
sin darse tiempo, dándote
todo su centelleo
más insistente, menos
seguro.




Antonio Méndez Rubio, 
"Por nada del mundo" (2017, Vaso Roto Ediciones)





Méndez Rubio, Antonio

Nacido en Fuente del Arco (Badajoz, España) en 1967, Antonio Méndez Rubio es uno de los autores más destacados de la actual poesía española. Poeta, ensayista y activista, participa en grupos libertarios de acción cultural y sociopolítica en Valencia, en cuya universidad enseña Teoría de la Comunicación.
Destacan sus libros El fin del mundo (1995, Premio Hiperión), Un lugar que no existe (1998), Trasluz (2002), Por más señas (2005, Premio Ojo Crítico de RNE), ¿Ni en el cielo? (2008), Extra (2010), Cuerpo a cuerpo (2010) y Siempre y cuando (2011). En el cruce de poética y sociedad, ha publicado Poesía y utopía (1999), Poesía sin mundo (2004) y La destrucción de la forma (2008). En materia de crítica cultural, su obra incluye Encrucijadas (1997), La apuesta invisible (2003) y La desaparición del exterior. Cultura, crisis y fascismo de baja intensidad (2012).



Trece maneras de mirar un mirlo de Wallace Stevens






1

Entre veinte cerros nevados
lo único que se movía
era el ojo de un mirlo.

2

Yo era de tres pareceres,
como un árbol
en el que hay tres mirlos.

3

En el viento de otoño giraba el mirlo.
Tenía un papel muy breve en la pantomima.

4

Un hombre y una mujer
son uno.
Un hombre y una mujer y un mirlo
son uno.

5

Yo no sé si prefiero
la belleza de las inflexiones
o la belleza de las insinuaciones,
si el nido silbando
o después.

6

El hielo cubría el ventanal
de cristales bárbaros.
La sombra del mirlo
lo cruzaba de un lado a otro.
La fantasía
trazaba en la sombra
una causa indescifrable.

7

Oh, delgados hombres de Haddam,
¿por qué imagináis pájaros dorados?
¿No veis cómo el mirlo
anda entre los pies
de las mujeres que os rodean?

8

Conozco nobles acentos
e inevitables ritmos lúcidos;
pero también conozco
que el mirlo anda complicado
en lo que conozco.

9

Cuando el mirlo se perdió de vista
señaló el límite
de un círculo entre otros muchos.

10

Al ver mirlos
volar en la luz verde,
hasta los charlatanes de la eufonía
gritarían agudamente.

11

Viajaba por Connecticut
en un coche de cristal.
Una vez le entró el miedo,
por haber confundido
la sombra de su equipaje
con mirlos.

12

El río se mueve.
Estará volando el mirlo.

13
Toda la tarde fue de noche.
Nevaba,
iba a seguir nevando.
El mirlo se detuvo
en la rama del cedro.








Thirteen Ways of Looking at a Blackbird


I

Among twenty snowy mountains,
The only moving thing
Was the eye of the blackbird.


II

I was of three minds,
Like a tree
In which there are three blackbirds.



III

The blackbird whirled in the autumn winds.
It was a small part of the pantomime.


IV

A man and a woman
Are one.
A man and a woman and a blackbird
Are one.


V

I do not know which to prefer,
The beauty of inflections
Or the beauty of innuendoes,
The blackbird whistling
Or just after.


VI

Icicles filled the long window
With barbaric glass.
The shadow of the blackbird
Crossed it, to and fro.
The mood
Traced in the shadow
An indecipherable cause.


VII

O thin men of Haddam,
Why do you imagine golden birds?
Do you not see how the blackbird
Walks around the feet
Of the women about you?


VIII

I know noble accents
And lucid, inescapable rhythms;
But I know
, too,
That the blackbird is involved
In what I know.


IX

When the blackbird flew out of sight,
It marked the edge
Of one of many circles.



X

At the sight of blackbirds
Flying in a green light,
Even the bawds of euphony
Would cry out sharply.


XI

He rode over Connecticut
In a glass coach.
Once, a fear pierced him,
In that he mistook
The shadow of his equipage
For blackbirds.

XII

The river is moving.
The blackbird must be flying.


XIII

It was evening all afternoon.
It was snowing
And it was going to snow.
The blackbird sat
In the cedar-limbs.



“El movimiento Poesía Buenos Aires, 1950/1960”
Traducción: Raúl Gustavo Aguirre.
Buenos Aires, 1979

Una lengua impropia: fragmentos




Palabra-grito ante la realidad doliente y también palabra-gasa: karuna (compasión en sánscrito); no como consuelo fácil sino compromiso de no dejar abandonado al lector: un posicionamiento espiritual y político.

Ser no sólo la que toma distancia para decir el barro, sino la niña que se embarra.

Escribir guardando las rodillas lastimadas de la propia infancia.

.


Dame esa palabra que haga brotar calostro de las
piedras
mientras tanto no decir nada
seguir en penumbra
hasta que alguien me llore dentro y tenga que
escribir
para darle consuelo


Laura Giordani,
Una lengua impropia (2014, Ediciones del 4 de Agosto)




Dos poemas de Olvido García Valdés






Cuando el lenguaje rebasa su carácter instrumental y su utilidad en la inmediatez, comienza a generarse esa materia otra que es la poesía.



Las flores de algunos árboles
recién brotadas
son como caracoles
verdes, árboles invadidos
de infinitos gusanos,
levedad de materia.
Me da miedo la luz,
lo quieto de la luz,
el hueso de tu sien
contra la mía.




Tras el cristal, se desconoce
el cuerpo, como un hijo
que crece, como si jugara
y de pronto fuera desconocido.
Coloca entonces
tu mano en el estómago,
la palma abierta, y respira
profundo. Al fin somos culpables
de quien muere, y también
de vivir. Barrios
se hacen poblados peligrosos
por la noche, hay humaredas,
rostros cetrinos junto a fuegos.


Olvido García Valdés. "Ella, los pájaros".


Presentación de "Por nada del mundo" de Antonio Méndez Rubio






El jueves 22 de Junio, presentación del libro "Por nada del mundo" de Antonio Méndez Rubio. Será en la Biblioteca Pública de Valencia a las 19 hs.
Lectura poética y diálogo con los asistentes.
Acompañará al autor, Laura Giordani.


De noche así.
Ni tú entiendes tu
propia letra.

.
Sueñas antes
con un árbol
sin corteza

.
Por una foto de A. M
¿Y ya está? Más bien
se entiende: sigue
nevando por la noche
como si nada. Clama un duelo
vencido
sin ninguna presencia. No
quedan destellos en las yemas
de los abedules. Ya no. ¿Me
ves preguntar, de repente,
por qué entonces no brota
fuera de las palabras
aquella lejanía todavía
más definitiva
que nada en el mundo?
.

Antonio Méndez Rubio,
"Por nada del mundo" (2017, Vaso Roto Ediciones)







Méndez Rubio, Antonio


Nacido en Fuente del Arco (Badajoz, España) en 1967, Antonio Méndez Rubio es uno de los autores más destacados de la actual poesía española. Poeta, ensayista y activista, participa en grupos libertarios de acción cultural y sociopolítica en Valencia, en cuya universidad enseña Teoría de la Comunicación.

Destacan sus libros El fin del mundo (1995, Premio Hiperión), Un lugar que no existe (1998), Trasluz (2002), Por más señas (2005, Premio Ojo Crítico de RNE), ¿Ni en el cielo? (2008), Extra (2010), Cuerpo a cuerpo (2010) y Siempre y cuando (2011). En el cruce de poética y sociedad, ha publicado Poesía y utopía (1999), Poesía sin mundo (2004) y La destrucción de la forma (2008). En materia de crítica cultural, su obra incluye Encrucijadas (1997), La apuesta invisible (2003) y La desaparición del exterior. Cultura, crisis y fascismo de baja intensidad (2012).


Poemas como relámpagos - "Duermevela" de Carlos Vitale






EL ESTADO DE LA CUESTIÓN

Has parado la noche, pero me has negado el día.





OTRA VUELTA DE TUERCA


Y nada más que sed
y vasos rotos.


                    



IL MIGLIOR FABBRO 

De tallos de metal
florecen alas.



PEPE BARROETA DICE QUE NO DICE

El don
de la palabra
no es
un don,
es apenas
arder
en el propio
fuego,
abrasarse
hasta que la mano
dibuje
el vasto
signo
de la desolación.



CONSIGNA


La palabra es miedo,
metal, adiós,
cuerpo sin cuerpo,
y derrota.



OCURRE

Ocurre, lo dices, lo vives, revives.
Ocurre, no lo dices, lo olvidas.
Ocurre, no lo dices.



                   



APARICIONES

El mar, pintado,
y la isla
que desaparece,
no del recuerdo
sino del instante.


LETANÍA

Una vida
nueva.
Otra,
distinta.
Una vida.



COMO SI

Como si te fuera la vida.
Como si nacieras.



Poemas de Duermevela
(Editorial Candaya, 2017)





Carlos Vitale (Buenos Aires, 1953) es Licenciado en Filología hispánica y Filología italiana. 

Ha publicado Unidad de lugar (Candaya, Barcelona, 2004), Descortesía del suicida (Candaya, Barcelona, 2008), Cuaderno de l'Escala / Quadern de l'Escala (fotografías de Jaume Salvat, ilustraciones de Marc Vicens y prólogo de Carles Duarte, Vitel·la, Bellcaire d'Empordà, 2013), Fuera de casa (La Garúa, Barcelona, 2014), El poeta más crítico y otros poetas italianos (Emboscall Editorial, Barcelona, 2014) y Duermevela (Candaya, Barcelona, 2017). 

Asimismo ha traducido numerosos libros de poetas italianos y catalanes: Dino Campana (Premio de Traducción “Ultimo Novecento”, 1986), Eugenio Montale (Premio de Traducción “Ángel Crespo”, 2006), Giuseppe Ungaretti, Gerardo Vacana, Sergio Corazzini (Premio de Traducción del Ministerio Italiano de Relaciones Exteriores, 2003), Amerigo Iannacone, Libero De Libero, Joan Vinyoli, Umberto Saba (Premio de Traducción “Val di Comino”, 2004), Giuseppe Napolitano, Joan Vinyoli, Mario Luzi, Sandro Penna, Antoni Clapés, Joan Brossa, Josep-Ramon Bach, etc. 

Ha participado en festivales, lecturas y encuentros de poesía en Argentina, España, Venezuela, Armenia, Italia, Suiza, Rumania, Estonia, Grecia, Bulgaria y Francia. En 2015 obtuvo el VI Premio José Luis Giménez-Frontín por su contribución al acercamiento entre culturas diversas. 

Reside en Barcelona desde 1981.

http://carlosvitale.blogspot.com.es/

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